¿Has escuchado alguna vez eso de «los problemas de oído son genéticos»? En este artículo vas a encontrar todas las respuestas.

Muchas veces cuando padecemos un malestar o una enfermedad ya diagnosticada, buscamos conocer si la causa fue por algún descuido o si se debe a nuestra genética.

Dentro de las patologías auditivas que, en la mayorías las ocasiones, se encuentran mayormente relacionadas a un tema de genéticas, están las siguientes: 

  • Otosclerosis

Se trata de la pérdida de audición y está relacionada al crecimiento anormal del estribo; un huesito que tenemos en la caja del tímpano, dentro del oído medio. En algunos casos, dicha enfermedad se transmite genéticamente y puede corregirse a través de una cirugía, conocida como estapedectomía, en donde se sustituye al hueso del estribo por una prótesis; o a través de la colocación de un aparato auditivo, entre otras soluciones médicas. 

  • Hipoacusia hereditaria

Sea neurosensorial o conductiva, la hipoacusia es un padecimiento en el cual la persona, en algunos casos, padece de la falta de audición desde el nacimiento; aunque también puede irla perdiendo con el tiempo.

  • Síndrome de Usher

Uno de los síndromes que afectan a la visión así como a la audición. Si bien esta enfermedad es poco común, al igual que la hipoacusia hereditaria, las personas que la padecen nacen con pérdida de audición y desarrollan, de forma progresiva, la pérdida visual.

Por ello, es importante detectar y atender de forma temprana cualquier síntoma o malestar antes de que pueda convertirse en algo más grave. Si presentar algún malestar, consulta a tu médico de cabecera.