La sensación constante de inestabilidad y mareo es completamente subjetiva, pues se tiene la percepción de que el espacio se mueve. Además, viene acompañado en muchas ocasiones de pitidos en los oídos, dolor de cabeza, náuseas o vómitos o pérdida de audición. Los vértigos se convierten en una dolencia en la que la mayoría de las veces no permiten hacer una vida con normalidad, puesto que se convierte en tarea imposible estar de pie o moverse.

El oído no sólo provoca problemas de audición, sino que también afecta a nuestro equilibrio, ya que el órgano encargado de mantener el equilibrio se sitúa en el oído.

Los síntomas pueden ser intermitentes y suelen durar menos de un minuto, las actividades que causan los síntomas pueden variar de persona en persona pero casi siempre son provocados por los cambios en la posición de la cabeza. Algunas personas también sienten que pierden el equilibrio cuando están paradas o cuando caminan.

Los episodios de vértigo pueden desaparecer por algún tiempo y luego volver a aparecer. Así como también se puede presentar en cualquier edad.