La sensibilidad del oído se produce por diversas causas. Conoce las más habituales.

El oído es una de las partes más delicadas de nuestro cuerpo y es por ello, que debemos prestar la mayor atención cuando percibimos algún tipo anormalidad dentro del oído.

Las molestias auditivas pueden traducirse en infecciones o algo más complicado. Cuando algo no funciona correctamente en nuestro oído, el cuerpo nos manda señales que algo no va bien. En el mejor de los casos, alguna disfunción puede corregirse con tratamientos específicos, en otros casos, se tiene que aprender a vivir con ello. ¡Conoce las molestias del oído más frecuentes! 

Dolor de oído: Puede producirse por un dolor de garganta, acumulación de cerumen, alergias o debido a los cambios de presión, que lleva consigo la incómoda sensación de los oídos tapados.

Infección de oído u otitis: Esta se incluye dentro de las patologías habituales que puede producir pérdida de audición. La otitis se produce por una inflamación del oído y de sus tejidos.

Acúfenos: Es la patología auditiva más incómoda. Son los zumbidos en el oído, se perciben sin que haya una fuente externa que origine los pitidos, comúnmente se producen por lesiones auditivas y exceso de cera en el oído.

Vértigos: Se deben a una alteración del sistema vestibular, provocando la pérdida de equilibrio y la sensación de que todo se mueve alrededor.

Es importante revisar el estado actual de tu audición de manera periódica. Acércate al Centro de Audición y Equilibrio de Monterrey para poner solución a tu problema auditivo.